Despegar(se) para volar

“El aire que me sostiene”. Fotografía de Delia Govantes, 2009






“J” es un chico de 26 años que se hace preguntas en busca de trascenderse. Está en la edad justa porque los 27 años es una frontera vital para mucha gente. Confluyen en esa epoca de nuestra vida el fin de un buen numero de ciclos biologicos y emocionales que te conducen a una nueva etapa en la vida. Si haceis la prueba preguntad a la gente de vuestro alrededor a ver que ocurrió en sus vidas entre los 26 y los 28 años. La mayoria responderán que pasaron cosas que cambiaron profundamente su vida despues. Encontraron un trabajo, o una pareja, o tu vieron un hijo o les sucedió algo que dejó una huella y cambio su manera de moverse por el mundo. Algunos demoran ese cambio un par o tres de años mas pero lo terminan haciendo. Unos pocos no pasan por esa transición, eso se puede ver analizando los arquetipos de su fecha de nacimiento. Pero ese no es el caso de J. ël está al borde del cambio y siente la inquietud de acudir a nosotros a preguntar “como lo hace”.


J. no lo sabe pero su camino esencial en la vida tiene que ver con el arquetipo 9. El nueve representa el camino del desapego, el acceso a la paz espiritual, a la maestria natural. Pero es un camino duro donde primero hay que transitar por el apego a las viejas heridas o a las viejas expectativas que en la fantasia de sanación abrieron esas heridas. Es un camino que nos enseña a transitar por la soledad, por perder el miedo a la muerte y encontrar la plena belleza en la presencia del aqui y el ahora. Alcanzar el desapego te permite por fin convertirte en un finalizador de procesos, en la persona que sabe ponerle la guinda a la tarta.


Su ego, enfocado hacia su yo ideal que está en relación con el 6 de su dia de nacimiento, es amante de la belleza, artista, pero también perfeccionista. El perfeccionismo tambien puede ser un modo de apego que no te deja finalizar tus obras, que te pone trabas para disfrutarlas. El tendrá que aprenderlo.


Pero sabemos que el es un maestro natural y en sus palabras notamos su altura de conciencia. Realmente solo necesita de nosotros un suave empujón que le permita despegar(se) para comenzar a volar tan alto como el es capaz de alcanzar


Consulta:


“Mi nombre es J. : padres ausentes, desvalorización, autocompasión, sentimiento de supervalía, se me dificulta terminar cosas, músico, poca tolerancia, miedo a rebasar a mis padres y hermanos y no ceso de definirme y definir todo cuanto me pasa y gente que conozco. Estoy consciente que la mayor parte se debe a mi ego pero no sé por donde empezar.¿Que podría hacer? ¿como puedo solucionarlo? 6 de Marzo de 1989. Gracias!”

Respuesta:

Querido amigo, eres una persona de gran talla espiritual, eres muy joven aun, estás al principio de tu camino, hay que rodar y rodar, como dice la canción.

A pesar de tus dudas seguro que en el fondo de ti tienes claro lo que quieres. Dices que se te dificulta terminar cosas y la verdad es que tu vas a ser un especialista en terminar cosas, Pero hay que irse desarrollando la ACEPTACIÓN, el darse cuanta de que algo ha acabado y no insistir, darlo por terminado ahi, no rebuscar la perfección inexistente. No necesitas ser perfecto, tan solo necesitas ser consciente.

La familia, las ataduras, el ego, eso en el fondo es poca cosa para ti. O si no, al tiempo.

Tu camino es volar, volar bien alto. Disfrutar el momento inigualable y saber decir adios. La vida es mutable y tu puedes convertir eso en arte, El Gran Artista Mutante. “No ceso de definirme” dices, por supuesto !!! Porque siempre estás mutando. Haz de eso tu Valor principal. Lo maravilloso de definirse es que, un segundo después, la definición ya no cuadra. Has puesto toda tu conciencia en un momento que no volverá y de nuevo a empezar. Eso es vivir.

Esperamos que te sea útil. Nuestra consideración y respeto.

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